Gran acogida de la conferencia «Salud, el triple desafío disciplinar, espacial y temporal»

El 27 de febrero de 2024, en el Aula de Grado de la Facultad de Medicina de Málaga, tuvo lugar la conferencia  «Salud, el triple desafío disciplinar, espacial y temporal», ofrecida por Fernando Valladares, ecólogo y divulgador Científico del CSIC.

El ponente comenzó planteando las amenazas del cambio climático para la salud humana, y resaltando la importancia de la interdependencia entre los componentes del entorno ecológico. Alterar los ciclos de la materia y la energía, emitiendo y acumulando moléculas en la atmósfera, conduce al atrapamiento de más radiación solar y a generar un cambio climático que conlleva problemas para la salud humana.

La naturaleza amortigua los extremos climáticos  y es indispensable para nuestro bienestar. Entre ellos está la polinización de millones de plantas, incluyendo la mayoría de nuestros cultivos, el aporte de madera y alimentos o el enriquecimiento del suelo con materia orgánica y microorganismos que los hace fértiles y fecundos. Hay una estrecha relación entre nuestra salud y la del medio ambiente. Una naturaleza en buen estado nos ayuda a mantener una buena. Por ejemplo, algunas personas con trastornos mentales o fatigados con la vejez son tratadas con éxito mediante largos paseos por bosques bien conservados. Este es el caso también de los efectos positivos que tienen los espacios naturales bien conservados en la salud física y mental de las personas que los tienen a su alcance o que viven cerca de zonas verdes en las ciudades.

La naturaleza bien conservada y rica en especies animales y vegetales, protege a los seres humanos de las infecciones que pueden acabar en pandemias. Los ecosistemas funcionales y bien conservados no solo reducen los riesgos de pandemias humanas, sino que limitan las probabilidades de que los patógenos salten a nuevos huéspedes y amenacen a otras especies. Sabemos que la presencia de lobos, por ejemplo, disminuye la prevalencia de la tuberculosis animal en jabalíes, y las posibilidades de que de ellos salte a otras especies incluyendo animales domésticos. Esto se comprobó en un gran estudio de campo en Asturias.

La mejor defensa ante las pandemias es por tanto aliarse con la naturaleza y aprovechar los mecanismos de regulación que operan desde hace miles de años, en esencia dos, (1) la regulación demográfica resultante de un ecosistema rico en especies e interacciones y  (2) la eficacia del sistema inmune de una fauna silvestre sana y con bajos niveles de estrés.

Nuestra salud humana debe ser abordada con una perspectiva planetaria o global, en la que todos los ecosistemas sean respetados. La gestión de la salud humana no se restringe al sector sanitario ni se aborda solamente en hospitales y centros de salud.

El concepto de Una Salud (One Health) es evidentemente positivo y requiere una gran amplitud de profesionales y diversidad de recursos. Aceptarlo, entenderlo y ponerlo en práctica supone abordar la causa última del principal desafío de la humanidad, que es fundamentalmente la crisis ambiental.

Tras la conferencia hubo un debate en el que se plantearon numerosas preguntas sobre el impacto del crecimiento de la población, de la escasez del agua potable, de la diversidad y desigualdades geográficas, de la necesidad de educar en hábitos saludables de respeto a la naturaleza, y a la reducción del consumo.

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